martes, 31 de marzo de 2015

Los Jacintos de Compostela... de Toledo


Hace poco tiempo estuve en la presentación de un libro del gran naturalista toledano Enrique García Gómez donde presentaba su libro La naturaleza en Toledo. Este es un libro muy recomendable donde, de una forma breve y amena, habla de distintos aspectos de la naturaleza en la ciudad de Toledo......... Y si, !!!TAMBIÉN HABLA SOBRE GEOLOGÍA!!!.

Ante tal rareza, ya que a la Geología se la suele poner como el patito feo de las ciencias de la naturaleza, me compré el libro y me puse a ver las curiosidades sobre aspectos geológicos en la ciudad de Toledo y, entre todas, me chocó una historia que habla de la existencia de piedras semipreciosas en las rocas de la ciudad.

La historia me gustó tanto que indagué un poco más y conocí algunos aspectos de la misma, esto unido a unas excursiones geológicas guiadas que he realizado recientemente en la ciudad me ha animado a contar la historia de los Jacintos de Compostela en Toledo.

Los Jacintos de Compostela, que por cierto en Compostela (al igual que en Toledo) no los hay, son unos minerales muy típicos de las arcillas y yesos del Keuper español (Triasico superior) que no son más que cuarzos de color rojo.

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El nombre parece ser que proviene de la antigua costumbre de los peregrinos de llevarlo en su camino hasta Santiago de Compostela, incluso parece ser que algunos los vendían allí mismo, para honrar al peregrino. Aún hoy hay quien los vende con tal motivo como podemos ver en este blog:


http://3.bp.blogspot.com/-kzI9iC8gChc/UO9OUZHkDsI/AAAAAAAAArc/x2DNoPW33Gg/s400/69736_318331921607703_1424824243_n%255B1%255D.jpg 


Ya en el siglo XVII se cita la existencia de Jacintos de Compostela en la fuente del monasterio de los frailes Bernardos en las proximidades de Toledo. La descripción de la fuente es la siguiente:

Tomado del Espejo cristalino de las aguas de España de Alfonso Limón de 1697 

Desde tiempos inmemoriables se le han atribuido algunas propiedades "mágicas", como dar suerte o incluso ser la piedra de la reconciliación, previniendo de odios, rencillas,... pero entre todas estas atribuciones las que más nos interesan, por su importancia en la historia que quiero contar, son las de aportar fortaleza al corazon, resistencia al veneno, servir contra las calenturas, purificar el agua y ser el remedio de numerosas enfermedades, razones por las cuales la reina Mariana de Austria, madre de Carlos II, eligió las aguas de la Fuente de los Jacintos de Toledo como agua ordinaria.

Granate del Complejo Anatéctico de Toledo

El error, a sabiendas o no, ha quedado enmarcado en la tradición ya que era fácil equivocarse entre un mineral como el Jacinto de Compostela y un granate almandino, que es el mineral real existente, tanto en la fuente como en las migmatitas que sirven de base a la ciudad del Tajo.

Estos granates se han formado en el Complejo Anatéctico de Toledo dentro de un proceso de engrosamiento cortical, que es donde se forma el granate por desestabilización de la biotita. Esto nos indica presiones superiores a 8kb y temperaturas alrededor de los 800ºC. Este engrosamiento cortical es previo a los procesos de migmatización sufridos en la zona.

“Esta publicación participa en el XI Carnaval de Geología alojado por Educandonaturaleza"